EL ENCLAVE RURAL TARDORROMANO

Las excavaciones arqueológicas iniciadas en 1998 permiten plantear algunas cuestiones del máximo interés a la hora de avanzar en el conocimiento del importante enclave tardío que fue Veranes.

Las características de los paramentos y la composición de los muros de las nuevas estancias 

descubiertas, tanto en el área Norte como en la zona occidental así como su orientación, no ofrecen dudas acerca de su pertenencia al mismo complejo que el aula y sus estructuras adyacentes de la zona oriental, conocidas ya desde antiguo. Hemos podido determinar, en consecuencia, que el desarrollo del yacimiento viene a ocupar un espacio aproximado 1 Ha. Esta cifra otorga a Veranes una mayor importancia en comparación con los restantes conjuntos rurales asturromanos y permite relacionar 

su extensión con establecimientos de otros ámbitos rurales hispanos florecientes entre los siglos IV y V d.C.

Los datos obtenidos hasta el momento resultan insuficientes para completar la articulación funcional de los ambientes conocidos. Si parece que el conjunto queda estructurado, a partir de un eje Norte-Sur en, al menos, cuatro aterrazamientos artificiales orientados al Sur, en torno a patios exteriores identificados por sus pavimentos de guijarros. No hay evidencias que nos permitan distinguir una pars rustica considerándose el conjunto, mientras no

se tengan más datos, como perteneciente a la pars urbana de asentamiento tardorromano.

Los resultados provisionales de las últimas campañas ratifican una cronología del siglo IV para la edificación del asentamiento. La homogeneidad general del complejo, las propias características compositivas de los mosaicos documentados y la localización de suelos de uso con material cerámico y monetario bajoimperial sugieren esta posibilidad. Como ya apuntaran Olmo y Vigil-Escalera, aparecen algunos fragmentos de Terra Sigillata Hispánica datables en el siglo I-II d.C en posición secundaria, sin que de momento sea posible relacionarlos con estructuras romanas anteriores. En la zona occidental, se han documentado niveles de abandono sobre los pavimentos de opus signinum datables, por el material recuperado, en momentos tardoantiguos (siglos V y VI). Esta constatación permite aquilatar el período de uso del complejo rural y plantear la posibilidad de su funcionamiento hasta momentos de transición a la época medieval.