LAS ACTIVIDADES METALÚRGICAS

Restos de escorias metálicas de mineral de hierro se dispersan por todo el yacimiento y son muy abundantes en los niveles superficiales. Las investigaciones desarrolladas en la década de los 80, bajo la dirección de L. Olmo, interpretaron una zona, al Norte del aula, como centro de actividades

metalúrgicas durante la Antigüedad Tardía, destinado al trabajo de hierro beneficiado en una zona próxima conocida como Pozu la Mina (Pozo la Mina), siendo probable que la explotación continuase durante la Edad Media.

Efectivamente, al Norte del aula, hemos excavado dos estancias cuya sucesión ocupacional presenta una compleja dinámica relacionada con la metalurgia. En la habitación que hemos denominado E 17 se hallaron dos tumbas orientadas norte-sur cuyas inhumaciones se habían efectuado tras la ruptura y destrucción completa del pavimento original. Uno de los enterramientos fue cortado por la cubeta de una fragua

metalúrgica rudimentaria, y toda la zona sellada por un relleno de escombros que carece de materiales arqueológicos. Sobre esta nueva superficie se instaló una fragua, de muros de piedras calizas trabadas en arcilla que contienen una cubeta, de 0,30 m de diámetro, de arcilla rubefactada, que tuvo una intensa utilización, habiéndose recogido cerca de 120 kg. de escorias en su nivel de uso.

Por último, esta zona metalúrgica artesanal fue alterada profundamente por la necrópolis medieval que se extiende por todo el yacimiento. La ausencia general de materiales arqueológicos que ofrezcan una orientación cronológica impide de momento aquilatar fechas para esta sucesión ocupacional que, no obstante nos inclinamos por encuadrar en tiempos altomedievales.