LUGAR DE CULTO Y CEMENTERIO MEDIEVAL

Posiblemente a partir del siglo VIII, quizás antes, el aula absidiada fue convertida en lugar de culto bajo la advocación de Santa María y San Pedro, y las estancias anejas utilizadas como zona de servicio de la iglesia. 

En torno al centro religioso se fue desarrollando un cementerio, que se mantuvo en funcionamiento hasta el siglo XIII. Los materiales asociados a los suelos de uso de esta necrópolis (cerámicas de tono gris-azulado con decoración ondulada en el cuello así como ollas, jarras, cuencos y cazuelas con decoración incisa vertical u horizontal o bien formando entramados de

cuadros) y la aparición de una moneda medieval de finales del siglo XII o inicios del siglo XIII asociada al último momento de las inhumaciones, sugieren el final de la ocupación en el siglo XIII, momento en el que la iglesia dejaría de tener culto.